La tradición que se inició ya hace unos años cuando los niños vaciaban remolachas, en vez de calabazas, poniéndoles una vela dentro y colocándolas en el cementerio para que se vieran en el canto del rosario durante la procesión. Muchos niños acudieron a la casa del parque a realizar el taller de este año.


Se pueden ver remolachas de todas las formas, incluso algunas que no se apagaron en toda la noche. Las fotos por la noche son las más impresionantes.





Muy bonitas las remolachas